DAVID MURCIA SE RETRACTA Y HABLA DE UNA OFERTA PARA SER GESTOR DE PAZ
El caso DMG vuelve a sacudir el escenario político colombiano. David Murcia Guzmán, condenado por el escándalo de la pirámide, se retractó formalmente ante la Fiscalía de las graves acusaciones que había hecho contra Abelardo De La Espriella y aseguró que aquellas declaraciones estuvieron relacionadas con expectativas de libertad y una eventual vinculación como gestor de paz durante el Gobierno anterior.
En una carta radicada el 23 de septiembre ante la Fiscalía 63 Local de la Unidad de Conciliación Preprocesal, Murcia reconoció que los señalamientos realizados el pasado 12 de febrero contra De La Espriella “no corresponden a hechos reales y efectivamente ocurridos”, dando un giro sustancial a la versión que había originado una querella contra el hoy presidente.
Murcia sostuvo que, antes de entregar aquella entrevista, desde sectores cercanos al Gobierno de la época le habrían planteado la posibilidad de ser vinculado a la figura de gestor de paz y de acceder por esa vía a su libertad. Según explicó en el documento, los años que ha permanecido privado de la libertad influyeron en su disposición al momento de formular las acusaciones.

La nueva declaración golpea directamente varias de las afirmaciones que Murcia había realizado contra De La Espriella. Ahora asegura que el abogado nunca le pidió dinero para entregar dádivas a congresistas o funcionarios públicos, niega que se hubiera apropiado de cerca de 5.000 millones de pesos y sostiene que los honorarios que recibió correspondieron a los servicios jurídicos prestados a DMG Holding y a su defensa penal.
También se retractó de las afirmaciones relacionadas con supuestas presiones sobre abogados que defendían a Murcia en Colombia y Estados Unidos, así como de las acusaciones sobre presuntos beneficios otorgados a familiares de De La Espriella. En su nueva declaración, negó que esos hechos fueran ciertos.
El documento representa un giro radical en un episodio que tuvo repercusiones políticas durante la campaña presidencial, pues las acusaciones iniciales fueron reemplazadas ahora por una retractación formal presentada ante la justicia y acompañada de la afirmación de que existieron expectativas relacionadas con una eventual libertad bajo la figura de gestor de paz.
Murcia aseguró finalmente que su nueva declaración fue entregada de manera libre, consciente e informada, y que su propósito es dejar constancia ante la Fiscalía de lo que considera la verdad de los hechos.
La pregunta que queda ahora sobre la mesa es qué motivó las primeras acusaciones y quiénes fueron las personas o sectores que, según Murcia, le hablaron de una eventual salida de prisión como gestor de paz.
